Profecias? Mormones, lo que no se ha dicho, Parte III
No soy, ni he sido mormón nunca, pero si odio a las religiones que engañan a las personas, son un negocio y buscan sacar dinero de sus feligreses, religiones que en lugar de acercar a las personas a Dios las alejan y hacen que pierdan la fe. Seguiré hablando de esta secta religiosa y diré lo siguiente: Si Smith fue un demente lo deberían haber encerrado en un manicomio y sus seguidores deben ser dignos de lástima. Si Smith embaucó gente a los efectos de obtener dinero, sexo y poder, entonces debemos denunciarlo como lo que fue, un verdadero fraude. En Deuteronomio 18, Dios nos da una prueba para saber quién es un falso profeta. No es la única prueba, pero para nosotros, en el caso de José Smith, es la única que necesitamos. Deuteronomio 18: 20-22 Si algún profeta se atreve a decir en mi nombre algo que yo no le he mandado o habla en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir. Sin embargo, puede que digas en tu corazón: “¿...