Profecias? Mormones, lo que no se ha dicho, Parte I
Hay temas que es preferible
no abordar si no quieres tener problemas o críticas duras, uno de esos temas es
el religioso. Sin embargo, hay cosas que caen por su propio peso y he decidido,
a despecho de ganarme ciertos vituperios, expresar mi opinión en este tema.
Tengo amigos mormones y no es mi intensión ofenderlos ni insultarlos pero si
contarles a todos mis lectores sean de la religión que sean que la
verdadera historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
Días no es la que le cuentan a los que se hacen adeptos sino que es ésta, la
historia que muy pocos conocen:
Se ha demostrado con el
tiempo la farsa de las profecías mormonas, aquellas no cumplidas que
avergüenzan, o deberían avergonzar a este grupo. Llamo profecías no cumplidas a
lo que por ejemplo, José Smith profetizó en 1832, cuando dijo: "en el
nombre del Señor vuestro Dios, que el templo en Independence, Missouri sería
construido EN SU GENERACIÓN". Sin embargo el terreno del templo sigue
disponible hasta la fecha de hoy, por lo tanto NO SE CUMPLIÓ SU PROFECÍA.
Porque ya pasó la generación de Smith y no fue construido el templo y no fue
establecida la Nueva Jerusalén.
Dice textual:
DyC 57:1-3
1 ESCUCHAD, oh élderes de
mi iglesia, dice el Señor vuestro Dios, vosotros que conforme a mis
mandamientos os habéis congregado en esta tierra, la tierra de Missouri la cual
he señalado y consagrado para el recogimiento de los santos.
2 Por tanto, ésta es la
tierra prometida y el sitio para la ciudad de Sión.
3 Y así dice el Señor
vuestro Dios, aquí hay sabiduría, si es que queréis recibirla. He aquí, el
lugar que ahora se llama Independence es el lugar central; y el sitio para el
templo se halla hacia el oeste, en un solar no lejos del juzgado.
DyC 84:3-5
3 ciudad que será
edificada, empezando desde el terreno del templo, señalado por el dedo del
Señor, en las fronteras occidentales del Estado de Missouri, y el cual se
consagró por mano de José Smith, hijo, y otros con quienes el Señor estaba bien
complacido.
4 De cierto, ésta es la
palabra del Señor, que la ciudad de la Nueva Jerusalén sea edificada mediante
el recogimiento de los santos, comenzando en este lugar, sí, el sitio para el
templo que SE EDIFICARÁ EN ESTA GENERACIÓN.
5 Porque en verdad, NO
PASARÁ TODA ESTA GENERACIÓN SIN QUE SE LE EDIFIQUE UNA CASA AL SEÑOR, y una
nube descansará sobre ella, que será la gloria del Señor que llenará la casa.
No tan solo profetizó en el
nombre de Dios que Sión se establecería en Independence, Missouri, COSA QUE NO
SUCEDIÓ, sino que dijo que el Señor, había jurado por el poder de su fuerza que
no sería cambiada de su lugar. Sin embargo los mormones fueron expulsados del
área y cambiaron “Sión” a Salt Lake City, Utah. Por lo que TAMPOCO SE CUMPLIÓ
ESTA PROFECÍA ya que fue cambiada de lugar.
Los textos dicen:
DyC 97:19-20
19 Y las naciones de la
tierra la honrarán y dirán: Ciertamente Sión es la ciudad de nuestro Dios, e
indudablemente Sión NO PUEDE CAER NI SER QUITADA DE SU LUGAR, PORQUE DIOS ESTÁ
ALLÍ, y la mano del Señor está allí;
20 y ÉL HA JURADO POR EL
PODER DE SU FUERZA ser su salvación y su alto refugio.
DyC 101:16-20
16 Consuélense, pues,
vuestros corazones en lo concerniente a Sión, porque toda carne está en mis
manos; quedaos tranquilos y sabed que yo soy Dios.
17 SIÓN NO SERÁ QUITADA DE
SU LUGAR, a pesar de que sus hijos han sido esparcidos...
20 Y he aquí, no se ha
designado otro lugar sino el que he indicado; ni se designará otro lugar,
aparte del que he señalado para la obra de recoger a mis santos,
También llamo PROFECÍAS NO
CUMPLIDAS a lo que Smith profetizó en:
(Doctrinas y convenios
sección 130:12-15)
12. Yo profetizo, en el
nombre del Señor Dios, que las dificultades que causarán el derramamiento de
mucha sangre antes de la venida del Hijo del Hombre, empezarán en la Carolina
del Sur.
13. Probablemente surgirán
a causa del problema de los esclavos. Esto me lo declaró una voz mientras oraba
sinceramente en cuanto al asunto, el 25 de diciembre de 1832.
14. En una ocasión estaba
orando con mucha diligencia para saber la hora de la venida del Hijo del
Hombre, cuando oí una voz que me repitió lo siguiente:
15. José, hijo mío, si
vives hasta tener ochenta y cinco años de edad, verás la faz del Hijo del
Hombre; por tanto, sea esto suficiente para ti, y no me importunes más
sobre el asunto.
De esta profecía se
desprende un panorama de señales dadas por el contexto inmediato. El problema
de los esclavos por ese tiempo, 1843, estaba en el tapete, muchos eran los
predicadores que constantemente lo denunciaban, Finney lo consideraba un pecado
de la iglesia. El mismo Smith lo registra como un "problema".
En esta profecía, en la que
resalta la solemnidad con que se encabeza la idea, "Yo profetizo en el
nombre del Señor Dios", aparece una semblanza parecida a la de un profeta
del Antiguo Testamento. Con todo, al margen de esta solemnidad aparecen ciertos
matices, un pedido y una fecha, que no son típicos de los profetas bíblicos. Se
dice "probablemente", aunque antes se dijo: "Yo profetizo en el
nombre del Señor Dios...". Probable es aquello que puede ser como también
puede no ser. Más que certeza refleja incertidumbre. La expresión condicional
si vives puesta en labios de Dios podría opacar el concepto de omnisciencia con
que se caracteriza al Señor, y en alguna medida también su omnipotencia, pues
transmite la impresión de un Dios inhibido de actuar en el marco de la historia
y ser tan sólo un observador pasivo que depende de los acontecimientos que
ocurren entre los hombres. Pero el Dios de la Biblia no es un Dios de
incertidumbre, sino de certeza, tampoco es un espectador pasivo, sino que, por
el contrario, su accionar se refleja en el himnario de Israel, los Salmos, que
constantemente lo alaban y exaltan por ser un Dios de acción y de gobierno. Un
Dios que todo lo conoce y que conduce con amor a sus criaturas.
Finalmente
encontramos una fecha, la de la posible venida del Señor para 1890 (pues dice:
“Si vives hasta cumplir 85 años”, que sumado al año del nacimiento de Smith,
1805, nos lleva a 1890), pero el Señor no vino en esa fecha. Pero esta no es la
única ocasión en la que Smith profetiza la venida del Señor, ni tampoco es la
única vez, que se equivoca rotundamente, los documentos históricos de la
Iglesia Mormona, registran más de sesenta falsas profecías de José Smith. En
1835, Joseph Smith profetizó claramente que Jesucristo retornaría y el fin del
mundo sucedería entre 1981 y 1982. Esto está bien documentado en la literatura
de la iglesia Mormona, History of the Church, Vol. 2, p. 182. La misma profecía
la encontramos en los diarios y sermones que fueron escritos durante ese
período. Por ejemplo, en el diario de Oliver Boardman Hantington, Vol. 2, pp
128-29, leemos:
“El 14
de febrero de 1835, Joseph Smith dijo que Dios le había revelado que la venida
de Cristo sucedería dentro de un período de 56 años, que sumados a
1835 muestran que antes del 14 de febrero de 1891, el Salvador haría su
aparición aquí en la tierra y la escena final tomaría lugar”.
La
documentación sobre la predicción del fin del mundo es tan obvia que la iglesia
mormona siempre trata de esconderla.
Otro
desacierto de Smith fue profetizar una “Destrucción sin Paralelo”
“Y
ahora estoy preparado para decir, por la autoridad de Jesucristo, que no
pasarán muchos años antes que los Estados Unidos sean escenario de un
derramamiento de sangre sin paralelo en la historia de nuestra nación: pestes,
granizadas, hambre, y terremotos barrerán la maldad de esta generación de sobre
la faz de la tierra… por lo tanto les declaro la advertencia que el Señor me ha
mandado anunciar a esta generación, recordando que los ojos de mi Hacedor están
sobre mi, y que para él yo soy responsable por cada palabra que diga….”—José
Smith, 1833, Enseñanzas del Profeta José Smith, 1976, p. 17 (Traducido del
Inglés).
¿Cuándo
fue que “las granizadas, hambrunas y terremotos…borraron a los malvados de esta
generación de la faz de la tierra? ¿Cuándo fue que hubo terremotos y tormentas
de granizo sin paralelo que borraran a la generación de 1833 de los Estados
Unidos? Ciertamente, “muchos años” han transcurrido desde que esa generación
existió, y los malvados nunca fueron aniquilados de la tierra. Y así, sigue y
suma, una falsa profecía tras otra, a las que podemos agregar el viaje a Salem
y la profecía fallida. El 6 de agosto de 1836, Joseph Smith profetizó que
viajaba a Salem, Massachusetts, y que volvería con suficiente dinero como para
saldar todas las deudas de sus seguidores y con un gran número de convertidos.
Esta profecía está registrada en las escrituras “sagradas” de los mormones,
Doctrinas y Convenios, Sección 111, v. 2, 4 y 5. La profecía fue un
fracaso total. Smith volvió con las bolsas vacías y con un grupo de convertidos
muy reducido. ¡Con razón los archivos contemporáneos registran los nombres de
gente que abandonó la iglesia porque Joseph Smith era un falso profeta!
Raul.
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