LOS SUEÑOS DE DALÍ

 Recostado y pensativo, un joven yace en su sillón mirando hacia el techo de su casa, las ideas vuelan de aquí para allá, es como una tormenta de sueños en su cabeza, el joven es Salvador Dalí, las personas piensan que sus ideas son un poco locas, pero para él son fascinantes, incluso adelantadas para la época; es el año 1925 y Dalí sueña con objetos voladores de gran tamaño, con casas hermosas de colores llamativos, animales de fantasía y muchas cosas más. Este muchacho se había enamorado de la pintura, le gustaba plasmar sus fantasías en dibujos extraños y escribir sus fascinantes fabulas, cosas que solo en su cabeza podían habitar. Le gustaba tambien esculpir y diseñar. Era un genio incomprendido de su tiempo.

Las personas que lo rodeaban y conocían de sus ideas lo llamaban “loco” pero a él poco o nada le importaba, para él, sus ideas eran como sus obras de arte y sentía la necesidad de inmortalizarlas, aunque luego queden en el olvido.

Mientras esculpía una de sus ideas en una gran piedra, Dalí alcanza a ver a una joven de muy hermosa apariencia, su cabello castaño, largo y ondulado, hermosa figura y un rostro que parecía el de un ángel. Esta impactante visión obliga a Dalí a dejar su trabajo y seguir tras esta preciosa dama. Dalí corre y le da alcance, a su lado puede constatar la belleza de esta mujer, nuestro soñador se ha enamorado a primera vista, a ella tampoco le desagrada; cada día, él la ve pasar y la saluda, cruzan algunas palabras, sus conversaciones son cada vez más largas, a ella le encanta escuchar las ideas de Dalí, sus fantásticas ideas hacen que ella entre en su mundo de sueños y eso le gusta mucho. Así cultivan un amor que crece día a día. Dalí es muy hábil y ha podido pintar cuadros hermosos fruto de su inspirado corazón enamorado, ahora su mente soñadora tiene una idea fabulosa. Va a proponerle matrimonio a la mujer que se robó su corazón y le construirá la mejor casa que jamás nadie ha hecho, una casa con un hermoso jardín, adornado con algunas de sus esculturas y una laguna en el centro, una casa grande donde podrán vivir la mejor historia de amor que nadie ha podido contar jamás.

Ya casado con el amor de su vida Dalí está a punto de empezar su gran proyecto, la construcción de una hermosa casa que será su nido de amor, sin embargo, algo ocurre, mientras observa el horizonte con una mirada perdida se da cuenta de que su imaginación no funciona, no tiene ideas, su inspiración se ha apagado, sacude su cabeza intentando salir del letargo, pero no lo consigue, sus ideas y sus sueños han huido de él. Mientras eso ocurre baja su mirada al suelo y logra observar bichos extraños, animales diminutos que caminan enfilados hacia algún lugar, uno de ellos sube en una pequeña piedra y empieza a hablarle, le dice que es hora de dejar de soñar y que debe ser una persona normal como todas las del pueblo. Dalí sabe que este bicho parlante de alguna manera ha robado sus sueños y su capacidad de imaginar y de diseñar, desesperado le grita a este diminuto animal que le devuelva su imaginación, pero éste huye y se esconde bajo tierra.

Dalí no sabe qué hacer, ya no puede pensar, se encuentra desconsolado porque ha perdido lo que permitía vivir, lo que lo hacía feliz; se sienta bajo un árbol con su semblante muy triste, con su cabeza gacha observa una sombra que se acerca hacia él, es un pony, lo mira fijamente y éste empieza a hablar, le dice que no se sienta mal, que él lo ayudará a encontrar a los ladrones de sus sueños y sus ideas. Un poco más calmado, Dalí recupera la esperanza y sigue, junto a su nuevo amigo, el rastro de aquellos bichos ladrones. Ahora se encuentran en una cueva, mientras caminan hacia adentro de la cueva logran ver a muchos bichos caminando en círculos haciendo lo que se parece a un gran panal, Dalí grita con fuerza para tratar de intimidar a los bichos pero estos ni se inmutan, uno de ellos, el bicho parlante, lo regresa a ver y le dice que no volverán a salir de la cueva, los dos serán sus prisioneros para siempre, Dalí y su amigo pony intentan escapar, pero estos bichos, que son como un ejército inmenso, han cerrado las salidas. Su amigo el pony logra romper la barrera y Dalí corre atrás de él, han logrado escapar de la cueva, sin embargo, al mirar atrás se da cuenta que un enjambre de bichos voladores viene tras ellos, los dos corren colina abajo y logran lanzarse al río para evitar que estos animales los atrapen, los persistentes bichos se quedan a la orilla del río formando una barricada y esperando a sus fugitivos. Mientras esto ocurre y mientras Dalí está en el río observa que tras la barricada se acerca un bicho enorme, este abre su enorme boca y de una sola bocanada logra fagocitarse a sus enemigos. Este enorme bicho satisfecho después de aquel banquete se va y desaparece de la vista de Dalí, quien nada hacia la orilla y se sienta pensativo, cavilando en lo que había sucedido.

De camino a casa la mente de Dalí empieza a imaginarse muchas cosas, todo lo que lo rodea se convierte en formas artísticas en su mente, nuevamente su imaginación se activa y diseña como antes. Dalí esboza una gran sonrisa, se da cuenta de que todo ha vuelto a la normalidad y podrá seguir con su proyecto inicial de construir una hermosa casa para su esposa. Cuando llega al solar donde construiría su casa se detiene para pensar nuevamente en lo sucedido. Le parece una locura lo que acaba de ocurrir, de repente recuerda a su amigo el pony y se da cuenta de que desapareció sin dejar rastro. Dalí mira al horizonte y un viento fresco acaricia su rostro y hace que cierre sus ojos, inmediatamente Dalí abre sus ojos con fuerza y ahora se encuentra en la cama de una habitación, aún es de noche, o quizás es de madrugada y está a punto de amanecer, de cualquier manera, todo parece indicar que lo vivido fue un simple sueño.

¿Habrá sido un sueño este suceso? Lo vivido por Dalí parecía muy real, para él fue una lucha real por sus sueños y por sus ideas, una lucha de la que salió victorioso. Dalí seguirá siendo un soñador hasta su muerte.

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