RESACA DE LOS DAÑOS
RESACA DE LOS DAÑOS
INDICE
PROLOGO
…………………………………………………… pág. 2
DEDICACION
…………………………………………………… pág. 4
MARCOS
………...…………………………………………. pág. 5
RESACA DE LOS DAÑOS
……………………………………………………. pág. 26
LOS SUEÑOS DE DALI
……………………………………………………. pág. 39
PROLOGO
Los cuentos pueden hacer que nuestra mente viaje a mundos desconocidos,
pueden hacernos soñar o aterrizar en nuestra realidad, los cuentos nos pueden
remover el corazón, puede hacernos pensar en muchas cosas pero sobre todo nos
puede entretener.
El nombre de este libro “Resaca de los daños” refleja uno de mis
sentimientos más profundos, esta publicación fue concebida en uno de los
momentos quizás más duros de mi vida y es el resultado de las experiencias, de
los golpes del destino, de los daños causados y sufridos, es por esta razón que
otorgué ese nombre a este libro, posteriormente también di el mismo nombre a
una de las historias que aquí se relatan.
En el mundo existen realidades muy tristes, una de ellas es la de la
profunda pobreza, pero no la falta de dinero, sino, la pobreza de alma que
tienen muchos seres humanos; padres que abandonan a sus hijos, pensando en esto
viene a mi mente “Resaca de los daños”, las tristes vivencias de un niño que se
volvió hombre y nunca conoció la felicidad, esto puede causar muchos traumas y
crear una atmósfera de violencia, rencor y odio hacia la sociedad, una sociedad
que cierra los ojos ante la realidad.
Estas dos historias son, en realidad, un recorrido por la vida, un paseo
por otras dimensiones paralelas, son situaciones realistas que pueden
demostrarnos el esfuerzo que pueden hacer muchos por mantenerse vivos y
sumergidos en la realidad.
Intento con estas historias tocar sentimientos, mover pasiones,
despertar emociones, revivir anhelos, remover la fantasía, la cual aunque
seamos mayores sigue estando intacta en nuestra imaginación dormida.
Con “Marcos”, no pretendo demostrar un simple tratamiento contra una
enfermedad mental, sino, más bien, el poder que todos tenemos en nuestras
mentes, cómo un hombre puede sumergirse en un mundo completamente irreal para
protegerse de una realidad que le puede hacer mucho daño. ¿La locura puede ser
un mecanismo de protección contra las realidades nocivas?
Estuve pensando en una noche estrellada sobre la “verdad”, pasamos la
vida investigando la “verdad”, y la realidad de las cosas puede ser muy
relativa, imaginé qué es lo que sucedería si lo blanco de repente se
convirtiera en negro y lo negro en blanco, si nos diéramos cuenta de que lo que
es malo en realidad es bueno y viceversa, de que hemos vivido toda nuestra vida
engañados, así nació en mi mente “Marcos”.
Nos han enseñado que en la vida tenemos dos opciones: o eres cuerdo o
estás loco, ¿en que nos basamos para tildar a alguien de loco?, mientras
crecemos aprendemos que la vida que llevamos y las cosas que hacemos son
consideradas como “lo normal” y quienes hacen o piensan cosas distintas son
personas locas o con alguna desviación mental. ¿Qué pasaría si los papeles
cambiaran?, ¿si “lo normal” se vuelve “anormal”? ¿Seriamos
capaces de ingresar a nuestro pequeño mundo interior para averiguarlo? Una obra
de consulta dice que la introspección o percepción interna
tiene como fundamento la capacidad reflexiva que la mente posee para referirse
o ser consciente de forma inmediata de sus propios estados. Cuando esta
capacidad reflexiva se ejerce en la forma del recuerdo sobre los estados
mentales pasados, tenemos la llamada "introspección
retrospectiva"; pero la introspección puede ser un conocimiento de
las vivencias pasadas y
también de las presentes, de las que se dan conjuntamente y en el presente del
propio acto introspectivo.
La introspección
es el puente más adecuado para acceder al mundo psíquico, a nuestro pequeño
mundo que todos tenemos dentro.
En lo personal pienso que todos tenemos algo de locos dentro, muchos
tienen miedo de sacarlo a relucir y otros lo exhiben demasiado, es como si
nuestra mente nos pidiera que ingresásemos cada cierto tiempo a nuestro mini
mundo, donde hacemos lo que queremos, o mejor dicho, lo que nuestra mente
quiere, podemos convertirnos en lo que sea, incluso podemos llegar a
desarrollar vínculos sentimentales en nuestro “mini mundo”.
Nuestro cerebro esta maravillosamente hecho y aún no hemos descubierto
todas las habilidades que hay en él y que podemos desarrollar con el tiempo o
debido a un suceso inesperado e impactante.
Los dos cuentos que contiene este libro, son inyectados con un
ingrediente muy especial, pero este tiene que ser percibido directamente por el
lector. A fin de cuentas ¿Quién se convierte en el jurado de un chef? ¿Quién
califica el trabajo de un músico? o ¿Quién juzga la calidad de un escritor?
Raúl - RMV
DEDICACION
Quiero expresar una muy profunda dedicación de este libro de cuentos a
mis padres, Beatriz y Jorge, quienes me han dado el apoyo necesario para poder
seguir mis sueños y no perderlos de vista; mi padre me regaló la habilidad de
escribir y expresarme claramente con fluidez; y, mi madre me regaló una
imaginación de oro que es lo más importante al momento de ser creativo, gracias
a mi madre no he dejado mis objetivos y he continuado con mis sueños, gracias
por ser mi amiga y refugiarme en sus brazos cuando los necesité.
Gracias Evelyn, esposa amada, por darme la fuerza para no desfallecer en
momentos críticos, por demostrarme que tengo algo muy importante por lo cual
vivir y luchar, por darme alas para continuar volando a tu lado, te amo y te
amaré siempre.
Gracias hijos por darme tantas alegrías y despertar en mí ese espíritu
infantil; Timothy y Jeremy, gracias por ser mis hijos y compartir tanto conmigo.
“Sigamos tras nuestros sueños de tal modo que si mañana morimos lo
hagamos con una sonrisa en el rostro”
Esto, no es más que el logro de todos ustedes que han contribuido a que
tenga paz y alegría en mi vida.
Raúl – RMV
MARCOS
CAPITULO I
Escenario inicial.- Cuarto piso, departamento lujosos, alfombrado, un
hombre muy formal vestido de traje con corbata perfumado y peinado
elegantemente, apariencia de ejecutivo irrumpe en la sala acomodándose la
corbata; una mujer vestida con una bata de dormir en la cocina de tipo
americano terminando de preparar el desayuno; y, una niña vestida con pijama
jugando con una muñeca en la sala.
- Adiós cariño – dice
Marcos mientras besa a Wendy, su esposa y a Clara, su pequeña hija – no olvides
portarte bien hija, adiós – se despide Marcos mientras abre la puerta de su
casa y se va a trabajar.
Hasta antes de ese día todo había sido normal, la misma rutina de
siempre: trabajo, prisas, tráfico, y, luego, al finalizar el día a casa a
descansar y pasar momentos con su mujer y su hija.
Ese día camino al trabajo se encuentra con un embotellamiento en el
centro de la ciudad, mientras espera en su vehiculo observa pasar a un tipo de
apariencia muy sucia y descuidada
– Pobre hombre – comenta en su mente demostrando lastima por él pero sin
darle mayor importancia.
Luego de un estresante viaje llega a su trabajo y el día transcurre con
normalidad, gestiones de oficina, idas y venidas, papeleos, llamadas
telefónicas, nada nuevo hasta que su dia en la oficina termina.
– Adiós Carlos – le dice a su compañero de trabajo mientras registra su
salida – No olvides que tenemos partido de futbol mañana – dice mientras rie en
silencio y esboza una sonrisa. Marcos ahora se dirige al parqueadero del
edificio y se despide de todos los compañeros con quienes se encuentra en su
paso – Hasta mañana Leo, nos vemos mañana Tim, que pasen una buena noche – Ya
en el parqueadero sube a su auto, se soba el rostro luciendo algo cansado,
enciende su vehiculo, sale del parqueadero y se dispone a dirigirse a su hogar.
De regreso a casa se detiene en un semáforo y es atracado por unos
delincuentes quienes lo bajan de su vehículo con violencia - ¡Apúrate, sal del
auto! – Los delincuentes golpean la cabeza de Marcos, lo arrojan al asfalto y
se llevan el auto, Marcos no lo puede creer, queda deshecho, decepcionado y desesperado
– malditos, se llevaron mi auto – dice en voz baja mientras se levanta -
¡Ayúdenme! ¡Auxilio!, ¡me robaron! – busca ayuda por todas partes y nadie le
hace caso, pareciera como si fuera invisible, todo mundo parece indiferente al
desafortunado acontecimiento, de repente, observa al tipo que había visto en la
mañana el cual estaba mirando la escena y ahora lo mira fijamente a sus ojos y
le hace un gesto de negación con la cabeza como demostrando lastima por él
– No te me acerques
demente, o no respondo – dice Marcos muy enojado pero el tipo sigue mirándolo,
aparenta ser un loco
– Tan solo quiero
ayudarte – le dice de manera muy calmada, sonriendo y dejando ver sus sucios y
rotos dientes.
- Cálmate te ayudare a
buscar tu vehículo, no te preocupes, relájate, me llamo William pero todos me
dicen Yoyo, ¿Cuál es tu nombre? –
- Para ser un vagabundo
te expresas con mucha coherencia, me llamo Marcos, ¿de veras puedes ayudarme a
encontrar mi carro? – pregunta mientras en su mente no puede creer que este
entablando una conversación con un loco y aunque está un poco asustado guarda
una ligera esperanza de que “Yoyo” tal vez conozca a los rateros que se
llevaron su vehículo.
- Claro, no te
preocupes, acompáñame a mi oficina – dice “Yoyo” mientras Marcos demuestra
asombro por sus palabras - ¿oficina? – se pregunta en su mente.
Marcos está cada vez más asustado y preocupado pero decide seguirle la
corriente a “Yoyo” ya que después de todo es el único quien se ha prestado a
ayudarle en su momento de desgracia así que lo sigue con cuidado caminando tras
de él, mientras avanzan entran a unos callejones solitarios, Marcos mira a
todos lados. La noche esta llegando y Marcos esta asustándose cada vez más
– ¿Falta mucho para llegar? –
Pregunta tratando de ocultar su miedo pues “Yoyo” lo está llevando por
lugares muy desolados, al momento en el que Marcos termina de formular la
pregunta se detienen bajo un puente donde hay personas de muy mala apariencia
igual a la de “Yoyo”, todos observan a Marcos mientras avanzan.
- Ya llegamos – asiente
“Yoyo” mientras abre la puerta de una habitación ubicada bajo un puente
- Te advierto que soy
experto en artes marciales además tengo familiares en la milicia y en la
policía – miente Marcos con voz temblorosa, intenta intimidar a “Yoyo” y evitar
que le hicieran daño ya que estaba muy asustado
“Yoyo” cierra la puerta tras de Marcos lo invita a sentarse (dentro de
la habitación se podía observar un escritorio viejo y sucio y dos sillas de
madera de la misma apariencia), mientras todavía hablaba Marcos, “Yoyo” se le
acerca y suelta una carcajada dejando ver nuevamente sus dientes sucios y
rotos, acto seguido abraza a Marcos, quien para ese momento estaba pálido del
miedo y sin poder moverse:
– Estás loco de remate amigo – dice Marcos en voz muy baja
“Yoyo” abre nuevamente la puerta y señala el estacionamiento bajo el
puente y pregunta
- ¿es este tu carro? –
Marcos se queda pasmado al ver su vehículo estacionado afuera y clama
con asombro
- ¡si es mi carro! –
Inmediatamente después regresa a ver al “desquiciado” sujeto sin salir
todavía de su asombro y lo observa jugando con un hilo invisible tratando de
amarrarse las manos, entonces empezó a sentir lastima por el pero a la vez
mucha gratitud, y pregunta:
- ¿Quién eres, por qué
haces esto?
- Te dije que te
ayudaría – responde “Yoyo”
- Muchos me tildan de
loco, sabes – habla “Yoyo” mientras hace la mímica de tomar café en una taza
invisible – lo único que quiero es ayudarte –
- Ya me ayudaste,
gracias amigo – dice Marcos mientras extiende su mano
- No te preocupes, nos
veremos mañana si así lo quieres – responde “Yoyo” sonriendo nuevamente y
estrechando la mano de Marcos
Marcos se retira feliz de haber recuperado su vehículo pero muy
extrañado por lo que había pasado, ya era muy tarde en la noche y cuando llego
a casa Wendy y Clara ya estaban dormidas, Marcos trata de hacer el menor ruido
posible, se dirige al cuarto de su hija y besa su frente, luego se dirige a su
habitación, se cambia de ropa en silencio y se recuesta junto a su esposa
mientras mira al techo pensando en los hechos extraños del día se queda
dormido.
Al día siguiente despierta y para su sorpresa Wendy y Clara se habían
ido dejando una nota que decía:
- “Cariño no quiero que
te preocupes, hemos tenido que hacer un viaje con Clara, sé que lo entenderás,
volveremos pronto, quiero que sepas que te amamos, no olvides cerrar la puerta
cuando salgas de casa, te llamaremos cuando estemos allá, por favor no te
preocupes, hasta pronto amor”.
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Escenario inicial.- Interior de un vehículo
Cuando estaba rumbo a su trabajo recordó los sucesos del día anterior,
se despertó en el una curiosidad muy fuerte y emprendió su camino a la
“oficina” de su nuevo amigo “Yoyo” abajo del puente, cuando llego allí, lo
encontró todo vacío, no había nadie y tampoco estaban los muebles viejos que
había visto el día anterior, todo estaba muy extraño. De modo que decidió
volver a su trabajo.
Al final del día Marcos se disponía a subir a su vehículo para ir a casa
y se encuentra con “Yoyo” en el estacionamiento
- Hola Yoyo ¿Qué haces
aquí? -
- Quería verte,
recuerda solo quiero ayudarte – responde
- ¿Ayudarme?, ya me
ayudaste y ya te di las gracias – replica Marcos un tanto confuso – Ah ya
entiendo, espera un momento – Marcos saca su chequera y pregunta:
- ¿Quieres que haga el
cheque a tu nombre o prefieres que lo vayamos a cambiar juntos para entregarte
tu recompensa en efectivo? -
- No quiero dinero, no
me interesa el dinero, solo quiero ayudarte, aún no lo entiendes, pero lo
entenderás – dice Yoyo
Yoyo habla con una voz muy calmada y por alguna razón despierta mucha
confianza en Marcos
- ¿Me aceptas una taza de café?, tenemos muchas cosas de que hablar –
dice Yoyo
Marcos está realmente confundido únicamente asiente con la cabeza y se
van juntos a una cafetería cercana a su casa.
Mientras viajan hacia la cafetería, en su vehículo todo es silencio,
ninguno de los dos expresa ni una sola palabra.
- Llegamos – dice
Marcos mientras estaciona su vehículo frente a la cafetería
- Lindo lugar –
responde Yoyo – ¿entramos? –
Entran a la cafetería, toman una mesa y se sientan, Marcos ordena por
los dos, entonces Yoyo decide romper el silencio que hasta ese momento había
sido muy prolongado
- Cuéntame de tu vida –
dice Yoyo
- ¿Mi vida?, no es la
gran cosa, es muy rutinaria, del trabajo a la casa y de la casa al trabajo,
realmente te aburriría escucharla, más bien cuéntame de tu vida, ¿Qué haces
para vivir? ¿Cómo llegaste a estar en la condición en la que te encuentras en
este momento?, espero que no te ofenda lo que te voy a decir, pero, eres un
hombre muy extraño amigo y aun no descubro por qué te cruzaste en mi camino –
expresa Marcos mucho más relajado.
- Yo solía ser un
hombre de familia – responde Yoyo – viva con mis padres, jamás me casé, hasta
que un día alguien los asesinó, cuando llegue a mi casa encontré a mi madre
tirada en el piso agonizando, lo único que me dijo fue “te quiero hijo”
mientras estrechaba mi mano y me entregaba un collar, desde entonces lo llevo
siempre conmigo –
En ese momento Yoyo saca del bolsillo de su sucio abrigo el collar para
mostrárselo a Marcos
- Desde ese día ando
por las calles sin rumbo, de aquí para allá me junto con mis colegas, los del
puente, ¿los recuerdas? – continúa Yoyo mientras Marcos asiente con la cabeza.
- Yo tengo una esposa y
una hija – dice Marcos mientras toma un sorbo de su taza de café
- Son la razón de mi
vida – continúa
En ese momento en la mente de Marcos sucede algo extraño, de repente
aparecen imágenes de un trágico accidente y puede ver mucha sangre y heridos y
se escucha a una niña gritando: ¡¡PAPAAA!!
- ¡¡NOOOOO!! – grita
Marcos mientras se agarra la cabeza con las manos, todos en la cafetería lo
regresan a ver extrañados, Marcos mira a su alrededor y se excusa con vergüenza.
- Es extraño pero acabo
de tener algo así como una micro pesadilla, no sé si lo entiendas, debo estar
muy estresado – dice Marcos, acto seguido masajea sus ojos y su rostro con
ambas manos.
- Tranquilízate amigo,
es todo por hoy – dice Yoyo mientras se levanta de la mesa y se va ante la
mirada extrañada de Marcos - ¿todo por hoy?, realmente es un tipo muy extraño –
piensa Marcos
- ¡¡Espera!! – dice
Marcos – ¿nos veremos mañana? –
- Claro que si amigo,
claro que si – responde Yoyo mientras le da una palmada en su espalda en son de
despedida.
Marcos regresa a su casa y encuentra una carta de su esposa en su buzon,
inquieto entra a la casa, abre el sobre y lee lo que en ella esta escrito:
“Mi amor, ¿Cómo
estás? ¿Qué tal estuvo tu día?, espero que bien, Clara te manda sus saludos,
nosotras estamos muy bien, no te preocupes, pronto tendrás noticias nuestras”.
Wendy
Marcos quiere saber dónde está su esposa y su hija quienes salieron de
repente de su vida sin dejar rastro y sin decir a donde iban, ahora se
encuentra muy cansado y se acuesta en el sofá, al poco tiempo se queda dormido.
En la mañana antes de despertar, Marcos puede escuchar entre sueños la
voz de una niña gritando desesperada “¡¡PAPAAA!!” y luego escucha sirenas de
ambulancias y una explosión fuerte, de súbito se despierta y se da cuenta de
que ha sido una pesadilla como la que tuvo el día anterior cuando estuvo con
Yoyo.
Marcos levanta la mirada y observa en su librero un álbum y comienza a
mirar fotos familiares, momentos especiales con su familia, y luego, una pausa
pronunciada, la meditación se apodera de Marcos y empieza a asociar la
desaparición de su familia con Yoyo, las cartas de su esposa y ese poder
extraño que ejerce en él aquel individuo de apariencia sucia y descuidada, de
manera que, sale de su departamento decidido a encontrar a Yoyo e interrogarle
sobre todas las cosas extrañas que habían sucedido desde que el apareció en su
vida.
CAPITULO II
Escenario inicial.- Interior del edificio donde vive Marcos, sector de
las escaleras de emergencia, Marcos baja apresuradamente en busca de Yoyo
completamente agitado.
En esos momentos Marcos no pensaba en otra cosa que no fuera su familia,
baja lo más rápido que podía para interrogar a Yoyo, a quien en ese momento lo
había empezado a ver como un delincuente, un secuestrador que tiene atrapada a
su familia.
Para sorpresa de Marcos, al momento en que pretendía salir del edificio
se encuentra a Yoyo en la puerta del mismo, como si hubiera estado esperándolo.
Marcos inmediatamente toma al “loco” por la solapa de su abrigo con
todas sus fuerzas, jadeando por la agitación y le pregunta con un tono brusco
– ¿Dónde está mi familia? ¿Cómo llegan esas cartas a mi departamento?,
¡¡REPONDEME!! –
Yoyo, misteriosamente calmado, mira fijamente a los ojos de Marcos y
lentamente él lo suelta y trata de acomodar su solapa como disculpándose por su
reacción, al parecer Yoyo ejerce algún tipo de influencia en Marcos que no
puede entender, sin embargo, ahora que se ha calmado se da cuenta de que tal
vez exageró un poco en su forma de actuar, Yoyo da la vuelta y empieza a
caminar, regresa a ver a Marcos y dice con una voz calmada:
– Sígueme –
Marcos lo sigue, aunque continúa pensando en su familia; por otro lado,
ha empezado a sospechar en que Yoyo tiene poderes superiores como un brujo o
algo así, es la única manera de explicar que un loco de esa calaña pueda
influir tan fuertemente en él; Marcos continúa siguiendo a Yoyo hasta que llegan
a un parque bajo un árbol, el cual le parece familiar a Marcos aunque no había
estado allí antes
- ¿Dónde estamos? – pregunta Marcos
- Cálmate y siéntate
por favor – dice Yoyo misteriosamente calmado, como si estuviera a punto de
revelarle un secreto importante, esto despertó una ansiedad intensa en Marcos.
- ¿Dónde tienes a mi
familia? – pregunta Marcos mucho más calmado pero claramente preocupado por su
situación, ahora está casi seguro de que Yoyo es un secuestrador y está a punto
de revelarle sus exigencias para liberar a su familia.
- Yo no tengo a tu
familia – responde Yoyo dejando a Marcos completamente confundido, era una
respuesta que no esperaba, o por lo menos que no quería oír.
- Entonces ¿Dónde
están? – replica Marcos angustiado
- ¿Dónde están?.......
Tú tienes la respuesta – dice Yoyo mientras saca de su bolsillo dos fotos.
Eran fotos de una mujer y una niña a quienes Marcos no había visto
nunca, sin embargo, al ver las fotos y regresar a ver el árbol, nuevamente
vinieron a su mente imágenes: esta vez eran imágenes de él jugando con la niña
de la foto mientras que la mujer de la foto permanecía sentada observándolo
feliz divertirse con la niña, de repente el árbol empieza a incendiarse y el
rostro de la mujer se derrite dejando ver su calavera y nuevamente escucha la
voz de una niña gritando desesperada ¡¡PAPAAA!! Seguidamente escucha una
explosión fuerte
– ¡¡NOOOOOO!! – grita Marcos mientras Yoyo lo observa detenidamente.
- No entiendo por qué
me está pasando esto – dice Marcos asustado – ¿Por qué me enseñas esas
fotos?, yo no conozco a esas personas, ¿Por qué me traes aquí?, ¿Dónde está mi
familia? –
Marcos entonces empieza a llorar amarga y desesperadamente y confiesa
– Las amaba con mi vida ¿Por qué tuvo que pasar? ¿Por qué me dejaron?
Ahora las sospechas de Marcos toman un giro, empieza a pensar que se
está volviendo loco
– Estoy enloqueciendo Yoyo, me estoy convirtiendo en alguien como tú –
dice Marcos con rabia y lágrimas en sus ojos
Yoyo saca de su abrigo sucio el collar que anteriormente le había
mostrado a Marcos en la cafetería, el collar tenía una piedra preciosa, como un
talismán de color verde, con apariencia de una esmeralda, muy lindo, sin
embargo, Marcos al verlo se sintió muy extraño, perturbado, como si ese objeto
le trajera recuerdos del pasado, pero de un pasado distinto al que el tenia.
Yoyo extiende su mano y le ofrece a Marcos el collar:
- Tómalo, te lo
obsequio – dice Yoyo mientras mantiene su brazo extendido con el collar en la
mano.
- Te lo agradezco Yoyo,
pero, no puedo aceptarlo – dice Marcos mientras refriega sus ojos tratando de
secar sus lágrimas
– Por qué mejor no lo vendes así puedes tener algo de dinero – Marcos
intenta retirar ese objeto perturbador de su vista.
- Yo quiero dártelo,
¿no lo entiendes aún?, quiero ayudarte, no necesito dinero solo quiero
ayudarte, acéptalo por favor – dice Yoyo mientras mira fijamente a los ojos de
Marcos.
- No y definitivamente
no – replica Marcos subiendo el tono de su voz.
Ahora Marcos piensa que por primera vez ha podido controlar en cierta
forma el poder que ejerce Yoyo en él rehusando hacer lo que quiere, eso lo hizo
sentir mejor.
- Está bien, solo
tranquilízate, no te preocupes – mientras Yoyo dice esto abraza a Marcos y
disimuladamente coloca el collar en uno de sus bolsillos del abrigo que traía
puesto.
Yoyo se va, dejando a Marcos solo quien está totalmente confundido, en
esos momentos el trabajo le importaba muy poco y empieza a caminar sin rumbo.
Mientras camina mete sus manos al bolsillo y encuentra el collar con el
talismán, inmediatamente después de palparlo un frió tenebroso recorre su
cuerpo, era como si el talismán escondiera algo que él tenía que averiguar, de
modo que se armó de valor y se dirigió a su departamento, estaba decidido a
descubrir todo el misterio de las cosas extrañas que estaban sucediendo desde
que apareció Yoyo en su vida.
Ya en su departamento, completamente a solas, sentado en la alfombra de
la sala con las piernas entre cruzadas y mirando hacia ningún lado y con el
collar reposando en el suelo frente a él, pensando en todo lo que le ha pasado,
aún no se anima a tomarlo en sus manos, Marcos sabe que ese collar significa
algo y tiene que averiguarlo. De repente, en un acto lento pero decidido toma
el collar, lo mira fijamente y ocurre algo muy extraño, algo parecido a lo que
ocurrió con Yoyo cuando estaban bajo el árbol pero esta vez no vio ni escuchó
nada, únicamente fue como si se desconectara un momento del mundo, ahora Marcos
observa nuevamente el talismán y cae en un sueño muy profundo y empieza a
recordar cosas de su vida, como su matrimonio, lo extraño es que en las
imágenes de su matrimonio no aparece Wendy sino otra mujer, recuerda el momento
en que conocio a esta mujer, están sentados sonrientes en una mesa y ella dice
– me llamo Rebeca – este nombre resuena en su mente varias veces; también sueña
con el nacimiento de su hija, y ocurre exactamente lo mismo, en sus recuerdos
observa a otra niña que no es Clara, mientras mira a Rebeca en una cama de
hospital y mientras toma su mano le dice – se llamara Isabel – este nombre
también resuena varias veces en la cabeza de Marcos.
Todo es muy confuso para Marcos es como si al tomar el collar viajara a
otra dimensión, esta vez antes de despertar y regresar a la realidad se
apareció el rostro de Yoyo diciéndole ¡¡Despierta!!, en ese momento Marcos
despertó exaltado como si hubiese tenido una pesadilla, con el corazón
latiéndole a mil por hora y su respiración agitada. No podía detenerse ahora,
de manera que toma el talismán con más fuerza y cierra sus ojos.
CAPITULO III
Escenario inicial.- Interior de un vehículo en movimiento, en él se
encuentran Marcos, Rebeca (su esposa) e Isabel (su hija) a quienes el
supuestamente no reconocía anteriormente, viajan hacia algún lugar y van
cantando felices, extrañamente ella, su esposa, tiene puesto el collar con la
piedra verde.
¡¡CUIDADO!! – grita Rebeca desesperada al observar que un camión ha
perdido el control y se dirige directo hacia ellos, Marcos intenta maniobrar
pero es demasiado tarde su auto se estrella contra el automotor de gran tamaño
causando un accidente muy grave, sus ojos se cierran y pierde el conocimiento.
Luego Marcos abre los ojos y puede observar que algunas personas tratan
de sacarlo del vehículo, él puede escuchar sus voces aunque se encuentra
bastante aturdido
– ¡¡Aprisa!!, el auto ha empezado a arder, puede haber una explosión,
tenemos que sacarlo –
– ¡¡MI ESPOSA!!, ¡¡MI HIJA!! – grita Marcos desesperado mientras las
personas que lo ayudaron a salir del vehículo se dan cuenta de que despertó y
uno de ellos le dice:
– No te preocupes amigo estamos tratando de sacarlas del vehículo, están
atrapadas en la carrocería – aun no terminaba de hablar cuando las personas que
estaban ayudando a sacarlas salen corriendo desesperados gritando - ¡¡va a
explotar!!
– ¡¡NOOOO!!,– grita Marcos mientras se pone de pie con dificultad y
trata de correr hacia el vehículo para sacar a su familia de allí de repente
escucha la voz de su pequeña gritar con angustia - ¡¡PAPIIII!! Inmediatamente
después el grito es opacado por la explosión del vehículo cuya fuerza lanza al
piso a Marcos y nuevamente queda inconsciente...
Escenario.- Todo está a oscuras únicamente se escuchan voces, un pitido
constante, claramente se puede deducir que se encuentra en un hospital.
– Doctor parece que está volviendo en sí, el paciente acaba de mover sus
dedos – dice una de las enfermeras
Marcos abre sus ojos y observa luces en el techo, observa a su alrededor
y se da cuenta de que se encuentra en una cama de hospital con las piernas
vendadas, mangueras conectados a sus venas y algunas heridas leves en su rostro
y cuerpo que le empiezan a causar dolor.
Inmediatamente después de ese corto análisis de su situación recuerda lo
acontecido y exclama casi sin poder hablar – ¡mi hija!, ¡mi esposa! –
- Cálmese, trate de no
agitarse – dice una de las enfermeras que lo está cuidando
- Por favor, dígame que
están vivas – dice Marcos muy pausadamente y con dificultad
- Lo siento – dice la
enfermera mientras toma su mano muy suavemente
Marcos la queda observando con los ojos desorbitados con un gesto de
admiración que asustó a la enfermera quien dejo de tomar su mano y dio un paso
hacia atrás - ¡¡NOOOO!!, gritó Marcos mientras la enfermera tomaba el
intercomunicador solicitando ayuda, acto seguido vienen corriendo algunos
enfermeros - ¡¡QUIERO VERLAS!!, ¡¡QUIERO VERLAS!! – gritaba Marcos como un loco
y uno de los enfermeros inyectó en su suero un medicamento (se trata de un
sedante), segundos después Marcos se calma y se queda dormido.
La estancia de Marcos en el hospital fue de 2 meses, en todo ese tiempo
el no cruzó palabra con nadie comió muy poco, los médicos tuvieron que
suministrarle vitaminas en forma de sueros intravenosos para que no cayera en
inanición.
Cuando el medico que estaba valorando a los pacientes hecho un vistazo a
la habitación de Marcos, lo observo sentado en el piso abrazando sus piernas
recogidas y mirando al vacío, el medico entra en la habitación
- Marcos sé que me
estas escuchando, no puedes quedarte así toda la vida, sufriste una perdida muy
grande pero la vida continua, ¡¡vamos hombre!! tienes que recuperarte, tu
estancia aquí se ha prolongado bastante ya es hora de que vayas a casa, mira
tengo algo para ti que seguramente te hará sentir mejor –
Estas últimas palabras provocaron que Marcos dirija sus ojos hacia el
Doctor, sin embargo, su expresión facial era la misma, como si estuviera
desconectado del mundo. Ahora el doctor saca de su bolsillo el collar que tenía
puesto Rebeca el día del accidente – fue lo único que se pudo rescatar del
accidente y creo que debes conservarlo, perteneció a tu esposa – dice el Doctor
e inmediatamente es interrumpido por Marcos quien dice en voz baja sin cambiar
su expresión facial como si estuviera loco:
- Creo que está un poco
confundido Doctor, esa cosa no pertenece a mi esposa, además mi esposa se llama
Wendy y muy pronto iré a reunirme con ella –
Esas fueron sus únicas palabras, el Doctor quedo muy extrañado al
escucharlo; paso un poco de tiempo más, y en varias ocasiones intentaron hablar
con él pero fue inútil, Marcos no volvió a pronunciar una sola palabra, fue
entonces cuando decidieron trasladarlo a un centro de rehabilitación para
personas con desórdenes mentales.
¡¡DESPIERTA!! – se escucha mientras aparece en la mente de Marcos el
rostro de Yoyo y, de súbito, Marcos se despierta.
Escenario.- Interior del departamento de Marcos, Marcos se encuentra
sentado en la alfombra de la sala con el collar en su mano derecha y los
ojos cerrados.
Luego de escuchar la voz de Yoyo decir ¡¡DESPIERTA!! Marcos abre sus
ojos notablemente asustado y con la respiración agitada, baja su mirada
lentamente hacia el talismán que tiene en sus manos
- Tengo que buscar a
Yoyo – dice mientras se pone de pie y corre hacia la puerta
Marcos baja corriendo las escaleras del edificio y cuando llega a la
puerta de salida se encuentra con Yoyo en la puerta nuevamente
– ¡¡Yoyo!! iba a buscarte, quiero preguntarte algunas cosas, no sé por
qué pero tengo la impresión de que tú tienes la respuesta a muchas de mis
preguntas y ahora mismo me las vas a responder –
Marcos ingresa a Yoyo violentamente a su departamento, lo sienta de un
empujón y ahora empieza a preguntar:
– ¿Quién eres realmente?, ¿de dónde me conoces?, ¿Por qué te apareciste
en mi vida? ¿Por qué me diste este collar?, ¿Quiénes son las personas que me
mostraste en esa foto? Y ¿Por qué soñé con ellas cuando tome el collar en mis
manos?, ¿Qué significa ese accidente con el que soñé? –
- Son demasiadas
preguntas para un simple loco – dice Yoyo
Inmediatamente Marcos interrumpe
– ¡¡RESPONDEME!! –
Yoyo baja la mirada, luego mira a su alrededor y finalmente su mirada se
posa en los ojos de Marcos
– Creo que es el momento – dice Yoyo con un tono de voz bastante serio,
acto seguido toma un poco de aire y dice:
- Soy el Doctor William
Lozada, soy psiquiatra y trabajo en un hospital para enfermos mentales–
Marcos lo mira asombrado de sus palabras y Yoyo continúa
– Me llamaron para analizar tu caso, hace algún tiempo sufriste un
accidente terrible, estuviste 2 meses en un hospital y luego te trasladaron a
este hospital psiquiátrico, tu caso me pareció muy especial por eso decidí
atenderlo –
Marcos lo observa un poco asustado, está seguro de que el pobre “loco”
Yoyo se remató y ahora esta alucinando, sin embargo, por alguna razón encuentra
coherencia en sus palabras y empieza a pensar que sus sospechas de que se trata
de un brujo loco son ciertas, entre tanto Yoyo continúa:
- Ese collar pertenecía
a tu esposa Rebeca –
- Mi esposa se llama
Wendy – interrumpe Marcos para aclarar la situación
Yoyo continúa sin importarle la
interrupción de Marcos – Luego del trágico accidente tu mente, como medida de protección, creo
para ti un mundo paralelo en el cual has estado viviendo todo este tiempo y has
quedado atrapado en él, yo he venido a liberarte, tu esposa Wendy y tu hija
Clara son personas imaginarias, creadas por tu mente, las cartas que tu
“esposa” te envió para justificar su ausencia te las hice llegar yo mismo para
alejarlas de ti mientras intentaba sacarte de este falso mundo que has creado,
Marcos, por favor, abre los ojos, te encuentras en una habitación de un
sanatorio para enfermos mentales, no estás en tu departamento
Marcos suelta una carcajada y dice:
- Ahora si que te
remataste amigo, el que tiene que ir a un manicomio eres tú, yo no estoy loco
Yoyo –
Mientras termina de expresar esa frase todo en su entorno cambia y de
repente observa que, efectivamente, se encuentra en un sanatorio para enfermos
mentales, echa un vistazo a la habitación en la que se encuentra y puede ver a
Yoyo pero con una apariencia totalmente diferente, se lo observa bien peinado,
con un traje blanco se nota claramente que se trata de un doctor, de hecho
tiene una identificación en su pecho con el titulo “Dr. William Lozada”, Marcos
se da cuenta de que todo lo que le dijo es verdad, se da cuenta de que toda su
vida ha sido creada por su mente y que todos a quienes él creía locos en
realidad eran los cuerdos, ahora todo está claro, por su mente empiezan a pasar
imágenes de todo lo que le había sucedido, el accidente, la explosión, el
hospital, el árbol al que Yoyo lo llevo para hablar y mostrarle las fotos de su
familia real, este arbol quedaba en el patio del sanatorio (fue por esta razón
que le pareció tan familiar aquel lugar).
Desde el momento en el que empezó a cambiar su vida aparentemente
normal, fue el momento en el que empezó su tratamiento para tratar de curar su
enfermedad mental causada por su sub consiente, que quiso ocultar la pérdida de
su familia en aquel trágico accidente creando una familia imaginaria y
bloqueando la realidad de Marcos; ahora todo estaba claro para él: las cartas
de su esposa, el robo de su vehículo, el regalo del collar, todo había sido
preparado por el Dr. Lozada, quien se apodo “Yoyo” para poder entrar en el
mundo de Marcos y poder sacarlo de ahí, Marcos vivió en un mundo de fantasía,
vivió por mucho tiempo en su mundo interior.
RESACA DE LOS
DAÑOS
Han pasado ya 5 años desde que
me dieron por muerto, ¡5 largos años!, tengo miedo de que mi familia se entere
que no estoy muerto y me rechacen, miedo a que me odien por tanto tiempo de
abandono.
Mi esposa ha sufrido mucho, ha
pasado por tantos problemas pero ha sacado adelante a mis hijos… ¡ah mis
hijos!… (suspiro), ahora son todos unos hombres, me alegra que no hayan seguido
la profesión de su padre, esta profesión que me ha dado tanto dolor.
DE MALA VIDA A
CRUEL VIDA
Me llamo Héctor Morales, tengo
56 años, soy Oficial retirado del Ejército, pertenecí al Grupo de Fuerzas
Especiales del Servicio Secreto de Investigación (G - FESSI), muchos tal vez
piensen que mi vida es muy interesante y llena de aventura, pero la verdad es
que mi vida está llena de sufrimiento, he sufrido desde muy pequeño y cuando
encontré al fin la felicidad la vida misma se encargó de volverme a hacer
infeliz.
Nací en un pueblo pequeño
ubicado al norte muy cerca de la frontera, mi madre era muy pobre, no tenía
dinero para mantenerme, me abandonó en un orfanato cuando yo tenía apenas 9
meses de edad con una nota que decía:
“Díganle a mi hijo que me
perdone pero no tengo dinero para alimentarlo, estoy muy enferma, tengo
leucemia y antes de que esta enfermedad acabe conmigo prefiero quitarme la vida
yo primero, te amo hijo, perdóname”
Esta carta me la dieron a los
4 años, yo la guardé conmigo sin saber leer aún, cuando aprendí a leer supe lo
que decía (hasta ahora guardo esta carta, es el único recuerdo de mi madre a
quien no le guardo ningún rencor porque sé que su vida fue muy dura, quizá tan
dura como la mía).
En aquel orfanato donde fui
abandonado, sufrí maltratos constantes, hasta los 5 años cuando decidí
escaparme; en el orfanato tuve amigos y también enemigos, aprendí a defenderme
de los abusos de los más grandes desde muy niño; tuve un amigo en especial,
Ramirito, a quien en una ocasión lo golpearon por quebrar un vaso (se le callo
cuando intentaba robar un poquito de leche para los dos, en aquel lugar nos
racionaban mucho la comida y no era extraño ver a muchos niños quejándose del
hambre), cuando se calló el vaso y se rompió, Ramirito, asustado, trató de
esconderse pero una de las tutoras que nos “cuidaba” lo encontró y literalmente
lo molieron a palos, cuando terminaron con él, el pobre no podía moverse, todos
los niños intentamos ayudarlo y llevarlo a su cama pero estaba tan mal que
empezó a vomitar sangre, esa misma noche murió frente a mis ojos, era mi mejor
amigo y lo vi morir con total impotencia, por supuesto las autoridades del
orfanato supieron ocultar muy bien el hecho, nadie vio nada y nadie nunca se
enteró; fue entonces cuando decidí escapar de aquel lugar.
Desarrollé odio intenso por la
sociedad, no tenía a nadie en el mundo, solo me tenía a mí mismo, y ahora tenía
que buscar el sustento para poder vivir, robé una funda de caramelos de una
tienda del pueblo y me puse a venderlos en los buses a los turistas, dormía en
las aceras, en los baños públicos o donde me cogiera la noche, muchos niños de
la calle me golpeaban y me robaban lo poco que lograba hacer con mi trabajo, mi
odio a las personas siguió aumentando, no pasó mucho tiempo y conocí vicios
como el tabaco y el cemento de contacto, estos se convirtieron en mi alimento
diario, robaba para conseguirlo, me gustaba porque me alejaban de mi realidad,
me llevaban a un mundo de fantasía donde yo era el rey.
Cuando cumplí 7 años, un
hombre viejo se hizo cargo de mí, me alimentaba pobremente y me daba un techo
donde dormir, a cambio me explotaba, tenía que trabajar desde muy temprano en
la mañana y hasta altas horas de la noche vendiendo cualquier cosa, el viejo
también me golpeaba con frecuencia, era un borracho, un día de desesperación,
aprovechando su borrachera lo golpee en la cabeza con un palo grande que
encontré, el viejo cayó al suelo desmayado, producto del golpe, entonces, me escapé
de ese lugar.
Seguí vagando por las calles,
durmiendo en cualquier lugar, vendiendo cualquier cosa, robando, drogándome,
hasta que un día, a la edad de 9 años, mientras dormía en un parque me
despertaron moviéndome con el pie, sentí una bota muy dura, cuando abrí los
ojos pude ver a un hombre muy grande, vestido como militar, tenía puesta una
capucha, la cara cubierta y estaba armado
- ¡¡DE PIE, VAMONOS!! – me
gritó con voz muy firme
Me treparon en un camión
militar y me llevaron selva adentro (dentro del camión habían unos 20 niños
como yo, aunque yo era el menor de todos); cuando el camión se detuvo un
militar armado y encapuchado se paró en la puerta de salida del camión
- ¡¡ABAJO TODO MUNDO!! – grito
con fuerza
Todos bajamos temblorosos e
inseguros del camión, la mayoría sin saber qué es lo que pasaba o qué es lo que
nos iba a pasar.
- ¡¡DESDE ESTE MOMENTO, TODOS
USTEDES FORMAN PARTE DE LA GUERRILLA!! – nos gritó con fuerza el paramilitar
que sostenía fuertemente un fusil con sus dos manos mientras caminaba de un
lado a otro observándonos a todos y tocándonos de vez en cuando con la punta de
su arma.
- ¡¡USTEDES HAN SIDO
RECHAZADOS POR LA SOCIEDAD!!, ¡¡NO TIENEN A NADIE EN EL MUNDO!!, ¡¡NOSOTROS
SEREMOS SU FAMILIA DE AHORA EN ADELANTE!!, ¡¡LES DAREMOS LA OPORTUNIDAD DE
VENGARSE DE LA SOCIEDAD QUE LOS HA MALTRATADO POR TANTO TIEMPO!! –
Ese fue el discurso del
Capitán Armando Pérez, alias Fernando; la verdad me agradó aquello de poder
vengarme de la sociedad y de poder demostrar mi furia contra ellos, a fin de
cuentas yo no tenía a nadie en el mundo y por lo menos en ese cuartel iba a
tener techo y comida por un buen tiempo.
“Fernando” (así debíamos
llamarlo) se encargó de entrenarnos, lo primero que hizo fue regalarnos un
cachorro a todos y cada uno de nosotros con la misión de cuidar del animal,
ponerle nombre, alimentarlo, jugar con él, sería nuestra compañía por el tiempo
que íbamos a pasar en el cuartel, a mi perro le puse por nombre Tomy, la verdad
me encariñe mucho con él, sentí que por fin tenía con quien conversar, con
quien pasar las noches, con quien jugar, no sospechaba lo que iba a suceder
después.
Luego del primer año nos
formaron a toda la tropa con los canes a su diestra y recibimos la cruel orden
- ¡¡SU MISION TERMINÓ!!,¡¡HAN
HECHO UN BUEN TRABAJO CUIDANDO A SUS PERROS DURANTE ESTOS 12 MESES!!,¡¡AHORA SU
SIGUIENTE MISION SERÁ TRAERME EL CORAZÓN DE SU PERRO EN UNA BANDEJA!!,¡¡AQUEL
QUE NO LO HAGA SERÁ CASTIGADO CON LA MUERTE!! –
Ese fue uno de los peores
momentos de mi vida, tenía que matar al perro con quien había convivido todo un
año, a aquel que había escuchado mis problemas y con quien había jugado pero
tuve que hacerlo, era su vida o mi vida, después de eso estuve sin poder probar
bocado toda una semana, por las noches lloraba desconsoladamente.
A partir de ese momento empezó
nuestro verdadero entrenamiento, nos entrenaron para no tener corazón, para ser
despiadados, nos enseñaron a usar las armas, a matar a sangre fría, nos
mostraban técnicas de tortura (por supuesto que para aprender a torturar
primero teníamos que ser nosotros los torturados, nos echaban gas pimienta en
la cara y nos metían la cabeza en un tanque lleno de agua, entre otras
barbaridades).
Esa fue mi cruel vida durante
los siguientes diez años, diez años en los que secuestre y torturé gente, diez
años en los que mate a muchas personas inocentes solo por cumplir con el
estúpido ideal cambiar las ideas del gobierno de curso y cumplir con la
consigna de odio y desprecio a la sociedad.
Fue entonces cuando me enteré
de un plan del gobierno para eliminar grupos subversivos, ofrecían enlistar a
jóvenes guerrilleros en el ejército con muy buena paga, además de la
oportunidad de salir del mundo de la guerrilla, tratamiento psicológico, apoyo
para poder estudiar y protección para salvaguardar la integridad física por si
existía algún tipo de represalia contra los desertores. Me gustó mucho la idea
de dejar ese mundo de crueldad, pero ahora atravesaba un gran problema, ¿Cómo,
carajos, iba a escaparme?, de manera que aproveche una noche de vigilia y
fugué, al siguiente día me presente en el cuartel del ejército nacional y me
aceptaron.
REGENERACION
En el ejército recibí
entrenamiento, me trataron muy bien, por primera vez supe lo que era el
respeto, aprendí muchas cosas, me inicié y terminé mis estudios, fui uno de los
mejores estudiantes, sin embargo, no podía dejar mis vicios con el tabaco y el
alcohol.
Cuando terminé mis estudios ya
la guerrilla dejó de buscarme y empecé a hacer carrera en el ejército,
participé en varios conflictos bélicos, debido a mi vasta experiencia con las
armas y otras técnicas de ataque fui uno de los mejores, me condecoraron en
varias ocasiones, gané varias medallas de honor.
Mi vida por fin estaba
teniendo significado, pero, por más esfuerzos que hacia los vicios no me
dejaban tranquilo, esa era la cárcel interna en la que me encontraba, además de
mis horribles recuerdos de mi infancia y mi adolescencia que en muchas noches
no me dejaron dormir (tenia constantes pesadillas, me despertaba siempre a la
madrugada, tenía que fumar para poder calmarme).
Luego de un tiempo surgió un
grupo subversivo que se alió con la guerrilla en la selva y la ciudad,
abarcaron gran parte del país, se desarrolló así un grupo de rebeldes sin causa
que sembraban el terror en la sociedad, la policía no podía controlarlos y por
más esfuerzos que hacía por llenar las cárceles con esas lacras cada vez
aparecían más y más rebeldes y nuevos líderes, el problema se agravó luego de
que aquellos delincuentes sin preparación en armas recibieron la ayuda del
crimen organizado y de los narcotraficantes quienes con ayuda de un grupo
extranjero de delincuentes formaron una gran fortaleza que buscaba
desestabilizar al gobierno y adueñarse del territorio. Estaban tan bien
organizados que contaban con un cuartel inmenso, cuya ubicación hasta ese
momento era desconocida por nuestro grupo de inteligencia, sin embargo sabíamos
que desde allí planeaban todas sus fechorías e incluso habían comenzado a
fabricar armamento.
En vista de este gran problema,
y, con la intensión de mejorar el grupo militar de inteligencia, el Gobierno
crea El Grupo de Fuerzas Especiales de Servicio Secreto de Investigación (G -
FESSI), como yo era uno de los militares con mayor experiencia en infiltración,
el General del Ejército (en persona) me llama a participar en el G – FESSI.
Iniciamos nuestro trabajo y gracias a 6 meses de intensas labores de
inteligencia logramos ubicar el cuartel de operaciones de los rebeldes,
mediante una operación armada, logramos detener a la mayoría de los cabecillas
y el grupo subversivo perdió mucha fuerza, habíamos ganado la batalla, fuimos
merecedores de varias medallas al mérito y otras condecoraciones.
El gobierno decide mantener
activo el G – FESSI por si ocurre algún levantamiento inesperado.
El trabajo se volvió más
suave, en los últimos tiempos no había mucho que hacer; en mis días libres
cuando salíamos del cuartel con mis amigos fumábamos, bebíamos, nos íbamos en
busca de diversión a clubes nocturnos y bares, en muchas ocasiones nos vimos
involucrados en peleas callejeras y riñas sin sentido.
En uno de mis días francos
decidí dar una vuelta y alejarme de mis amigos por un momento, fue entonces
cuando la conocí, era una mujer muy hermosa, de pelo castaño, sus ojos de color
miel, su tez morena, era la mujer más bella que mi corazón había conocido,
estaba sola en una calle obscura, la miré, me miró, le dije – Hola, ¿estas
perdida?, ¿puedo ayudarte? –, a partir de ese momento empezó nuestra hermosa
amistad, yo me enamoré de ella y ella se enamoró de mí, hasta el día de hoy la
quiero como el primer día, ella se adueñó de mi corazón, gracias a ella pude
salir de todos mis vicios, se acabaron mis pesadillas, me convertí en un hombre
bueno, deje mi servicio en las Fuerzas Especiales, nos casamos, fuimos muy
felices, tuvimos dos hermosos hijos: Javier y Ricardo (suspiro), mis pequeños…
ya son todos unos hombres.
Lastimosamente nuestra
felicidad duró muy poco, luego de 5 años de haber abandonado el G - FESSI,
recibí una visita inesperada, se trataba del General Gabriel Mosquera (el mismo
que me había invitado a formar parte del grupo de inteligencia anteriormente),
quien luego de una larga reunión me convenció para cumplir con una misión
secreta de la cual no podía enterarse ni siquiera mi familia
- “¿Por qué yo? ¿Por qué
ahora?” - le pregunté
- “Fuiste uno de mis mejores
hombres, nadie podrá cumplir con esta misión como estoy seguro que lo harás tú,
es muy peligroso y necesito a un experto como tú para lograrlo, el gobierno ha
puesto sus esperanzas en este tiempo de relativa paz para poder infiltrarnos
sin que el enemigo se dé cuenta” - me respondió.
La misión consistía en volver
a la zona fronteriza por aire, en un jet especial para evitar ser captado por
radar, lanzarme en paracaídas y caer en terreno enemigo (muy cerca del cuartel
de operaciones donde habíamos atrapado a los rebeldes anteriormente), debía
pasar dos días camuflado en la selva para luego ingresar a la base enemiga sin
ser visto, bloquear a los guardias que custodian el cuarto donde guardan los
documentos importantes, ingresar allí y robar los planos de su nuevo tanque de
guerra el cual construirían para realizar un nuevo ataque a la ciudad y liberar
a sus líderes que a quienes teníamos prisioneros.
Fui un gran estúpido al aceptar
aquella proposición, pero debo confesar que cuando el General me informó sobre
los planes de ataque del enemigo, mis odios y rencores volvieron a mí y quise
truncar sus intenciones cueste lo que cueste… ¡cueste lo que cueste!, quien iba
a decir que me iba a costar más caro de lo que yo pensaba.
DE VUELTA AL FANGO
Todo iba de acuerdo al plan,
logré ingresar a la fortaleza pero cuando me disponía a escapar con los planos
en mi poder siento que una red cae sobre mí y descargas eléctricas empiezan a
desarmar mi cuerpo, fueron varias, no recuerdo cuantas, pero termine
inconsciente en el suelo, lo que recuerdo después de eso es que me desperté
amarrado de pies y manos en un cuarto frió, únicamente con mi ropa interior
puesta, apenas abrí los ojos sentí un golpe en mi rostro, era un hombre muy
grande y corpulento quien tenía la consigna de hacerme mucho daño, me golpeó
varias veces, luego me desató y metió mi cabeza en un tanque de agua helada
mientras me pateaba en el estómago, acto seguido me tumbo al suelo y se sentó
en una silla sobre mi pecho impidiéndome respirar, yo había sido entrenado para
recibir ese tipo de torturas pero este tipo sabía hacer bien su trabajo, luego
de golpearme varias veces me vistieron con una ropa sucia y apestosa y me enviaron
a otro cuarto donde pretendían interrogarme, por supuesto, me negué a hablar, y
sufrí varias palizas a consecuencia de mi negativa, mis labios estaban tan
hinchados que no podía casi moverlos, mis ojos estaban totalmente cerrados a
causa de los golpes, pasé muchas noches sin dormir, por el temor de recibir
palizas mientras dormía.
Las torturas continuaron por
varias semanas, estuve cautivo tres meses antes de enterarme de una noticia que
me entristeció muchísimo, habían mandado una nota anónima a mi familia donde
les decían que yo los había abandonado porque ya no los quería que me había
escapado con otra mujer y que ahora estaba muriendo a consecuencia de una rara
enfermedad, les pedían que se olviden de mí.
Ahora mi angustia era imaginar
el sufrimiento por el que deben estar pasando mis hijos y mi esposa, el dolor
que deben estar sintiendo al creer que soy un mal hombre que los abandoné con
toda la intensión de causarles daño, y ahora al saberme muerto; aquel dolor de
esa noticia fue mucho más grande que cualquier paliza que hayan podido darme.
Luego de unas semanas fui
trasladado a una celda con otros prisioneros donde permanecí por 5 años, nos
ponían a hacer trabajos fuertes, como construir muros, fumigar los campos, dar
mantenimiento a sus vehículos, esporádicamente me llevaban a una sala de
interrogatorios donde, por mis constantes negativas a dar información, me
golpeaban brutalmente, finalmente y gracias a una información falsa que les di
pude ganar tiempo para preparar mi huida, sabía que si no salía de aquel lugar,
esa gente podría matarme en un poco de tiempo más y tenía que huir antes de que
descubrieran que la información era falsa, para ese entonces estaba muy débil a
consecuencia de la mala alimentación y el maltrato al que había sido sometido,
sin embargo, aproveché una noche de juerga de los guardias y logré escapar,
realmente no pude avanzar mucho ya que me encontraba en muy malas condiciones,
perdí el conocimiento y cuando desperté nuevamente me encontraba en la
fortaleza enemiga, en una celda hecha de bambú, amarrado de pies y manos, lleno
de fango pestilente, rodeado de cerdos, afuera varios guardias custodiándome,
de vez en cuando golpeaban la celda para mantenerme despierto (al golpear la
celda los cerdos se asustaban y hacían mucho ruido), también me arrojaban
baldes llenos de desperdicios, estaba completamente cubierto de ellos, tenía
que alejar a los cerdos de mí con movimientos torpes de mi cuerpo, las ratas
también se paseaban por la celda y sobre mí, me tuvieron en esas condiciones
una larga semana, toda esa semana no me alimentaron, únicamente recibía agua
para no deshidratarme y baños de porquería.
Luego de aquella larga y muy
dura semana me sacaron y me llevaron a una celda subterránea (no había estado
allí en todo el tiempo que me tuvieron encerrado), era un lugar frío y húmedo.
Allí se encontraba un tipo llamado Ramón, ya llevaba algún tiempo allí, sin
embargo, yo no lo había visto antes
- No
vas a pasar mucho tiempo aquí – me dijo con un tono misterioso
- ¿Cómo
lo sabes? – le preguntè
- En
esta celda únicamente vienen los que están condenados a la muerte, nos van a
fusilar mi amigo, así que vete despidiendo de este mundo – me respondió
Yo nunca le he temido a la
muerte, sin embargo, aquella ocasión las palabras de Ramón hicieron recorrer un
frío electrizante en mi cuerpo
- No
vamos a morir, vamos a escapar de este lugar – le dije decidido
- ¿Quieres
adelantar tu muerte?, nadie ha podido escapar de este lugar, afuera hay muchos
guardias – dijo Ramón preocupado
Mi plan era causar mucho
alboroto fingiendo una pelea con Ramón luego de ello cuando los guardias
llegaran a “calmarnos” los atacaríamos ahorcándolos con los cordones de
nuestros zapatos, luego de ello nos camuflaríamos con la ropa de los guardias y
escaparíamos sin problemas, así lo hicimos, fue relativamente fácil salir de
aquel lugar disfrazados de guardias, pero, se presentó un problema en la puerta
de salida de la fortaleza, empezamos a escuchar mucho ruido y sirenas activándose,
supimos entonces que los guardias se habían dado cuenta de lo que habíamos
hecho, escuchábamos las botas de los guardias atrás de nosotros, lo único que
hicimos fue correr con todas las fuerzas que nos quedaban, cruzamos por un
camino lleno de maleza y árboles, estaba muy oscuro, cuando uno de los dos caía
el otro ayudaba a reintegrarse y continuar con la huida; llegamos a un río y a
su orilla había un bote amarrado a un árbol, lo desatamos y lo utilizamos como
transporte para escapar, nos sentimos muy aliviados de haber podido escapar de
las manos de aquellos criminales, aunque nuestro rumbo era incierto en aquel
bote.
Pasamos muchos peligros, el
rio en ocasiones se tornaba muy turbulento, estuvimos a punto de caer al agua,
cuando amaneció observamos a nuestro alrededor y pudimos ver que a un costado
había una aldea, hicimos muchos esfuerzos por cambiar el rumbo del bote y
dirigirlo hacia la orilla.
En aquella aldea, en un
inicio, nos quisieron atacar ya que pensaron que éramos soldados por la ropa
que traíamos puesta, sin embargo, al poco tiempo observaron nuestra apariencia
y pésima condición y se dieron cuenta de que necesitábamos ayuda, hablamos con
ellos y les explicamos lo que nos había pasado y por todo lo que habíamos
atravesado.
Los indígenas locales nos
ayudaron nos alimentaron, nos cuidaron por una semana entera, querían
asegurarse de que tuviéramos fuerzas para continuar nuestro viaje, el cual iba
a ser bastante largo ya que estábamos muy lejos de la civilización.
Al final de aquella
refrescante semana nos dotaron de un mapa, de alimento y agua, tuvimos que
caminar varios días, pero luego de aquellos agotadores días de caminata
llegamos a la ciudad, fue una gran emoción la que sentimos, Ramón no se contuvo
y me abrazo agradeciéndome por haberlo sacado de aquel lugar y salvarlo de la
muerte (aunque yo en realidad pienso que sin su ayuda nunca hubiéramos salido
de aquel lugar y en este momento estaría muerto). Nos despedimos y tomamos
rumbos distintos.
Lo primero que hice luego de
despedirme de Ramón fue pensar en mi familia, así que me fui en busca de ellos.
EL REENCUENTRO
Ahora me encuentro afuera de
mi casa, pensando y decidiéndome a entrar y reencontrarme con mi familia,
arriesgarme a que tal vez no me reconozcan y me tomen por loco echándome de su
vida para siempre, a mis 56 años, yo, el Coronel Fabián Morales, después de
todo lo que he vivido, tengo miedo de enfrentarme a una mujer y dos jóvenes,
puedo ver ahora que uno de mis hijos sale de la casa y sus ojos se han
paralizado al verme, es mi hijo mayor, Javier, parece que me ha reconocido…no,
me equivoqué, ha saludado a un vecino que precisamente pasaba a mis espaldas,
vaya si me asusté, mi corazón palpitó a mil por hora durante unos segundos,
pero Javier ya se ha ido, ahora que estoy decidido voy a entrar, tocaré la
puerta, llamare a mi esposa por su nombre le diré – “Paula he vuelto, no estoy
muerto como creíste todos estos años, me dieron por muerto al cumplir con una
misión muy importante en el Ejercito y ahora estoy aquí, nunca los abandoné
como pensaste, nunca te cambié por nadie y ahora he vuelto por ustedes, he
vuelto para quedarme y volver a ser la familia unida que alguna vez fuimos, tus
sufrimientos se han terminado, te he extrañado tanto mi amor, ven a mis brazos”
–
Seguramente no tendrá palabras
para responderme y me abrazará con mucha fuerza, me creerá y me dirá cuanto me
ha extrañado y me contará todo lo que ha tenido que pasar en todo este tiempo
que me he ausentado.
O, quizá al tocar la puerta
quien me abra sea mi hijo el menor, cuando me fui tenía apenas unos meses de
nacido, no va a reconocer a su padre, tendré que preguntar por su madre y
esperar a que después de que se entere de todo me quiera como su padre, no será
fácil para el muchacho… ¡ah mi familia!, he esperado tanto por este momento, he
anhelado tanto este momento…
¡Paula!, ¡mi Paula!, te he
extrañado tanto que ahora que estoy a un paso de volverte a ver mi corazón
palpita como cuando te bese por primera vez… ah cuantas noches pase
extrañándote, cuantos días pasé recordándote, acariciando tu foto, esperando
tenerte frente a frente para decirte que te amo con toda mi vida, ahora es el
momento.
Ding dong (timbre
de la puerta)
Un hombre de aproximadamente
54 años ha salido a atender la puerta, he podido observar en el interior de la
casa fotografías de Paula abrazada a él… ¡se casaron!, Paula me ha olvidado y
ahora hay otra persona ocupando mi lugar, me he quedado inmóvil, en silencio
mientras este hombre insiste en que le diga a quien busco o que es lo que estoy
buscando en su casa, no sé qué decir, ni que hacer, ahora la veo a ella, tan
hermosa como siempre, baja a preguntar a su esposo en tono muy cariñoso el
porqué de su tardanza en la puerta, está muy claro para mi ahora, Paula me ha
olvidado, con mi apariencia de barba y pelo canoso no me ha reconocido, ahora
doy la vuelta sin decir una sola palabra, con mi corazón destrozado, con rumbo
a ningún lado y con la certeza de que la vida nuevamente me ha arrebatado la
felicidad, aunque siendo sincero conmigo mismo, no ha existido ningún
sufrimiento en toda mi vida que pueda igualar al que estoy sintiendo en este
momento, solo me queda decir – Maldita vida –.
LOS
SUEÑOS DE DALI
Recostado
y pensativo, un joven yace en su sillón mirando hacia el techo de su casa, las
ideas vuelan de aquí para allá, es como una tormenta de sueños en su cabeza, al
joven lo llaman Salvador Dalí, las personas piensan que sus ideas son un poco
locas, pero para él son fascinantes, incluso adelantadas para la época; es el
año 1925 y Dalí sueña con objetos voladores de gran tamaño, con casas hermosas
de colores llamativos, animales de fantasía y muchas cosas más. Este muchacho
se había enamorado de la pintura, le gustaba plasmar sus fantasías en dibujos
extraños y escribir sus fascinantes fabulas, cosas que solo en su cabeza podían
habitar. Le gustaba también esculpir y diseñar. Era un genio incomprendido de
su tiempo.
Las personas que lo rodeaban y conocían de sus ideas lo llamaban “loco” pero a
él poco o nada le importaba, para él, sus ideas eran como sus obras de arte y
sentía la necesidad de inmortalizarlas, aunque luego queden en el olvido.
Mientras esculpía una de sus ideas en una gran piedra, Dalí alcanza a ver a una
joven de muy hermosa apariencia, su cabello castaño, largo y ondulado, hermosa
figura y un rostro que parecía el de un ángel. Esta impactante visión obliga a
Dalí a dejar su trabajo y seguir tras esta preciosa dama. Dalí corre y le da
alcance, a su lado puede constatar la belleza de esta mujer, nuestro soñador se
ha enamorado a primera vista, a ella tampoco le desagrada; cada día, él la ve
pasar y la saluda, cruzan algunas palabras, sus conversaciones son cada vez más
largas, a ella le encanta escuchar las ideas de Dalí, sus fantásticas ideas
hacen que ella entre en su mundo de sueños y eso le gusta mucho. Así cultivan
un amor que crece día a día. Dalí es muy hábil y ha podido pintar cuadros
hermosos fruto de su inspirado corazón enamorado, ahora su mente soñadora tiene
una idea fabulosa: Va a proponerle matrimonio a la mujer que se robó su corazón
y le construirá la mejor casa que jamás nadie ha hecho, una casa con un hermoso
jardín, adornado con algunas de sus esculturas y una laguna en el centro, una
casa grande donde podrán vivir la mejor historia de amor que nadie ha podido
contar jamás.
Ya casado con el amor de su vida, Dalí está a punto de empezar su gran
proyecto, la construcción de una hermosa casa que será su nido de amor, sin
embargo, algo ocurre, mientras observa el horizonte con una mirada perdida se
da cuenta de que su imaginación no funciona, no tiene ideas, su inspiración se
ha apagado, sacude su cabeza intentando salir del letargo, pero no lo consigue,
sus ideas y sus sueños han huido de él. Mientras eso ocurre baja su mirada al
suelo y logra observar bichos extraños, animales diminutos que caminan
enfilados hacia algún lugar, uno de ellos sube en una pequeña piedra y empieza
a hablarle, le dice que es hora de dejar de soñar y que debe ser una persona
normal como todas las del pueblo. Dalí sabe que este bicho parlante de alguna
manera ha robado sus sueños y su capacidad de imaginar y de diseñar,
desesperado le grita a este diminuto animal que le devuelva su imaginación,
pero éste huye y se esconde bajo tierra.
Dalí no sabe qué hacer, ya no puede pensar, se encuentra desconsolado porque ha
perdido lo que permitía vivir, lo que lo hacía feliz; se sienta bajo un árbol
con su semblante muy triste, con su cabeza gacha observa una sombra que se
acerca hacia él, es un pony, lo mira fijamente y éste empieza a hablar, le dice
que no se sienta mal, que él lo ayudará a encontrar a los ladrones de sus
sueños y sus ideas.
Un poco más
calmado, Dalí recupera la esperanza y sigue, junto a su nuevo amigo, el rastro
de aquellos bichos ladrones. Ahora se encuentran en una cueva, mientras caminan
hacia adentro de la cueva logran ver a muchos bichos caminando en círculos
haciendo lo que se parece a un gran panal, Dalí grita con fuerza para tratar de
intimidar a los bichos pero estos ni se inmutan, uno de ellos, el bicho parlante,
lo regresa a ver y le dice que no volverán a salir de la cueva, los dos serán
sus prisioneros para siempre, Dalí y su amigo pony intentan escapar, pero estos
bichos, que son como un ejército inmenso, han cerrado las salidas. Su amigo el
pony logra romper la barrera y Dalí corre atrás de él, han logrado escapar de
la cueva, sin embargo, al mirar atrás se da cuenta que un enjambre de bichos
voladores viene tras ellos, los dos corren colina abajo y logran lanzarse al
río para evitar que estos animales los atrapen, los persistentes bichos se
quedan a la orilla del río formando una barricada y esperando a sus fugitivos.
Mientras esto ocurre y mientras Dalí está en el río observa que tras la
barricada se acerca un bicho enorme, este abre su enorme boca y de una sola
bocanada logra fagocitarse a sus enemigos. Este enorme bicho satisfecho después
de aquel banquete se va y desaparece de la vista de Dalí, quien nada hacia la
orilla y se sienta pensativo, cavilando en lo que había sucedido.
De camino a casa
la mente de Dalí empieza a imaginarse muchas cosas, todo lo que lo rodea se
convierte en formas artísticas en su mente, nuevamente su imaginación se activa
y diseña como antes. Dalí esboza una gran sonrisa, se da cuenta de que todo ha
vuelto a la normalidad y podrá seguir con su proyecto inicial de construir una
hermosa casa para su esposa. Cuando llega al solar donde construiría su casa se
detiene para pensar nuevamente en lo sucedido. Le parece una locura lo que
acaba de ocurrir, de repente recuerda a su amigo el pony y se da cuenta de que
desapareció sin dejar rastro. Dalí mira al horizonte y un viento fresco
acaricia su rostro y hace que cierre sus ojos, inmediatamente Dalí abre sus
ojos con fuerza y ahora se encuentra en la cama de una habitación, aún es de noche,
o quizás es de madrugada y está a punto de amanecer, de cualquier manera, todo
parece indicar que lo vivido fue un simple sueño.
¿Habrá sido un sueño este suceso? Lo vivido por Dalí parecía muy real, para él
fue una lucha real por sus sueños y por sus ideas, una lucha de la que salió
victorioso. Dalí seguirá siendo un soñador hasta su muerte.
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